Seis reyes y mucha experiencia dejó el Festival virtual

 

Con todas las particularidades que trajo la quincuagésima tercera versión de la fiesta más grande de acordeones que se realiza en el mundo, se eligieron los ganadores en cada una de las seis categorías del Festival  de la Leyenda Vallenata 2020. El pódium quedó así: En acordeoneros profesional, Manuel Vega; en aficionado, Augusto Carlos López, en femenino, Yeimi Arrieta; en  canción Inédita, Luis Ángel Rodríguez; en piquería, Iván Becerra, y finalmente,  en el concurso la casa festivalera, ganó una residencia ubicada en el barrio San Joaquín.

 

Para los ganadores y el mundo en general, quedará en la memoria una fiesta atípica que venció obstáculos y se introdujo en el corazón de miles; certamen inolvidable para defensores y seguidores del género musical que más vibra mueve en el planeta; que, ante la amenaza epidemiológica, diezmó abrazos, besos, sonrisas y prevaleció con su cadencia, esencia, acordes y rima, identidad única en el vallenato.

 

22 años cultivando una corona

 

Transcurría el abril de 1995, estaba a meses de cumplir 32 años de vida el cartagenero Manuel Vega Vásquez; ya enamorado del acordeón y atraído por su encanto y magia. La noche previa dejo todo listo: un morral con cuatro mudas de ropa, dos pares de tenis y su infaltable amigo y compañero de travesía: su acordeón. Tomó el primer bus que partía ese día hacia Valledupar, pues en ‘la capital mundial del vallenato’ se realizaba el curso del festival que entrega reconocimiento y galardón a quien resulte vencedor en una tarima, emulando la hazaña del maestro Alejo Duran, primer rey del acordeón.

 

Desde ese 95, las visitas anuales a Valledupar durante el festival fueron obligatorias para Vega Vásquez. Su constancia y entrega le permitieron ubicarse entre los semifinalistas en 12 oportunidades, tercero en tres oportunidades y segundo cuatro, de las 22 veces que participó en el Festival. Los años 1997, 2007 y 2017, no hizo parte del staff de acordeoneros participantes porque se organizaron los ‘rey de reyes’, pero sí siguió las competencias de principio a fin.

 

Para el hoy rey del acordeón profesional, el Festival virtual tuvo varias connotaciones diferentes a años anteriores; se consagró la internalización del certamen, que en gran medida se gozaba en la presencialidad: “Este festival fue especial, más internacional; ahora soy Manuel Vega, el rey vallenato”, expresa mientras en su rostro se evidencia felicidad y satisfacción por el triunfo.   

 

Y continúa: “aquí estaban los mejores acordeoneros del país. Desde diciembre empecé a ensayar y cuando empezó la pandemia, que se aplazó el festival, seguí trabajando con la orquesta Sinfónica de Beto Villa; luego escuche que sí había festival virtual, desempolvé mis acordeones y dije: esta vez será!”, puntualizó.

 

Esta vez Manuel Vega es coronado rey del festival vallenato, primero que se realiza de manera virtual y en medio de una pandemia que tiene semi paralizada a la humanidad. En medio de la felicidad propia del momento, agradeció el apoyo de sus compañeros Aníbal Alfaro y Odacir ‘Ñeko’ Montenegro, quienes tocaron la caja y guacharaca respectivamente; al respecto manifestó: “agradezco mucho a mis compañeros de conjunto, tuve los mejores en su instrumento, además nos ayudó el repertorio”.

 

En este festival se ubicó en el segundo lugar, en la categoría de acordeoneros profesionales, Javier Álvarez; el tercer puesto fue para Omar Hernández.

 

Una reina con su galardón

 

Para el municipio de Arjona, en el departamento de Bolívar, se fue la corona de la reina del acordeón, con la joven Yeimi Arrieta, de 23 años. Arrieta se alzó con el anhelado galardón, al vencer con sus acordes, destreza y maestría a cuatro experimentadas féminas enamoradas igual que ella del instrumento traído desde Alemania. “Se cumplió mi sueño: coronarme reina en el festival vallenato. Le pedí mucho a Dios y conté con el apoyo de mi familia. Estoy feliz porque logré el triunfo”, comentó la reina, mientras levantaba el trofeo en sus manos.

 

A Yeimi la acompañaron en su gesta, el cajero Alberto Camacho y el guacharaquero Jorge Luis Daza. El segundo y tercer puesto fueron para Nataly Patiño y Wendy Corzo, respectivamente. El concurso de acordeoneras mayores se implementó el año pasado en el Festival, quedando Loraine Lara como la primera reina en esta modalidad.

 

‘Me enseñaste’, una canción cargada de valores y principios

 

La mejor herencia que puede recibir un hijo de sus padres es la formación, que esté cargada de valores y principios; estos son los que le permiten enrutarse por un futuro de éxito y servicio a la comunidad. Así lo plasmo el compositor vallenato  Luis Ángel Rodríguez, en la letra de la canción ‘Me Enseñaste’, ganadora del Festival Vallenato virtual 2020, en la que recalcó la oración que reza “que la familia es el núcleo de la sociedad”.

 

De las canciones vallenatas se desprende el cuerpo literario que enriquece al folclor, articulado con melodía y letra, en la que el compositor navega en un océano armónico de versos. En el caso de la obra musical ganadora, narra los agradecimientos de un hijo por las enseñanzas recibidas de su progenitor y, a la vez, el padre denota su orgullo por la guía que recibió de Dios, para formar a su hijo con valores y principios, útiles para la sociedad.

 

“Es una emoción muy grande, por lo que representa la música vallenata para mí. Estoy agradecido con Dios, mi familia y los seguidores de esta música, que con su apoyo me impulsan a seguir haciendo más canciones”, dijo el rey de la canción inédita. 

 

Con contenidos cargados de sentimiento fueron elegidas, el merengue ‘Un canto a la vida’, del compositor Faustino de la Ossa, y el  paseo ‘Cuando vuelva la poesía’, del cantautor vallenato Luis Carlos López. En los segundo y tercer puesto respectivamente. Para este año de inscribieron 60 canciones, entre paseos, merengues, puyas y sones; en una primera selección, los jurados escogieron las 15 que se escucharon en tarima en las rondas semifinal y final.

 

Otra ‘astilla’ de la dinastía López

 

Por años, la dinastía López, del municipio de La Paz, Cesar, viene destilando talento en el folclor vallenato, no solo como acordeoneros de talante y categoría en los festivales, sino porque la armonía en su estilo para tocar el instrumento que los ha posicionado en lo más encumbrado del folclor de la tierra Cacique Upar.

 

La más reciente ‘astilla’ que sumó otro triunfo a la familia es Augusto Carlos López, de 21 años, un estudiante de octavo semestre de Derecho, que sorprendió al jurado con su serenidad en la ejecución del acordeón, haciéndose merecedor al galardón del concurso en la modalidad de acordeonero aficionado. El segundo lugar lo ocupó el riohachero Edgardo Bolaño, y el tercer puesto fue para el norte santandereano Jorge Vergel.

 

“Fue un trabajo largo y arduo. Tengo más de siete años de estar deseando ser rey vallenato. Mi principal maestro fue Miguel López y alrededor del festival en los concursos, me guió Alvarito López. De todos ellos he agarrado lo mejor y he creado un estilo diferente”, dijo en nuevo rey aficionado. A este retoño de la dinastía pacífica lo acompañaron el cajero José Martínez y el guacharaquero José Ferias.

 

El mejor repentista es vallenato

 

Un día antes de cerrarse la versión 53 del Festival de la Leyenda Vallenata, ante miles de personas conectadas a la transmisión desde diferentes rincones del mundo, certamen que surtió un efecto de antídoto al encierro y angustias generalizados por efectos de la pandemia, se conoció la decisión del jurado de declarar al vallenato Iván Becerra Narváez, como ganador de la Piqueria, concurso que se hizo en homenaje póstumo al dos veces rey Andrés Barros, defensor de este género, que falleció a mediados de este año.

 

Becerra Narváez se alzó con el trofeo que otorga el Festival para el mejor repentista, expresión que según un parroquiano se definiría como; “cerebro destinado para crear veros en tiempo record”. Así lo hicieron los 27 verseadores que participaron del primer Festival virtual. Rubén Darío Ariza, y Julio Gutiérrez Vega ocuparon los siguientes puestos, en su orden.

 

En el barrio San Joaquín está casa festivalera

 

Cada versión del Festival lleva implícita la decoración interior del alma de los vallenatos y de la ciudad; es decir, se recrea esta expresión folclórica en su esencia, historia, ancestralidad y leyenda, fruto del amor y sentido de pertenencia por lo propio.

 

Con utensilios caseros y una decoración visiblemente atractiva, Aideth Mendoza Guerra, habitante del barrio San Joaquín, en Valledupar, adornó su casa, haciéndose merecedora del premio a la Casa Festivalera. La recreación mostraba implementos para preparar un sancocho vallenato, elementos del baile del pilón, un molino, un tinajero, una máquina de coser, pescados salados, flores cañaguateras, elementos de la Leyenda Vallenata, hamacas, vestidos de piloneras, la  representación de una tertulia entre compadres y la sirena, entre otros. Con este tipo de concursos que se realizan fuera de la tarima, la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata busca exaltar, fomentar y conservar el patrimonio cultural y folclórico de Valledupar.

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