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Cinco días de bullerengue en Puerto Escondido para acunar la tradición ancestral y honrar a Delia Zapata

  • Foto del escritor: Redacción Nicho Cultural
    Redacción Nicho Cultural
  • hace 17 minutos
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Delia Zapata Olivella. Foto suministrada.
Delia Zapata Olivella. Foto suministrada.

Una danza no aparece por obra y gracia del Espíritu Santo, sino que hay una razón de ser, un sentimiento, una emoción de una cultura, de un pueblo, que se transmite a través de esa danza”, decía Delia Zapata Olivella, o ‘la niña Delia’, ‘la hija del doctor Zapata’ como por cariño la llamaban en el Caribe colombiano a la artista, erudita de las artes plásticas y el ballet, maestra e investigadora, que con su trabajo logró redefinir el lugar de las danzas tradicionales y populares, para convertirlas en una memoria viva esencial para comprender el país.


Como investigadora, bailarina y folclorista, Delia se dedicó de manera pionera a recorrer las riberas y litorales del Caribe y el Pacífico para documentar, mediante rigurosas planimetrías y dibujos coreográficos, la riqueza corporal y rítmica del ‘baile cantao’. Al fundar su propio ballet folclórico y llevar por primera vez expresiones como el bullerengue al escenario del prestigioso Teatro Colón de Bogotá (1954), no solo dignificó la matriz africana dentro del gran mestizaje nacional, sino que transformó la danza tradicional en un argumento político de visibilización y orgullo colectivo. Sus apuntes e investigaciones quedaron inmortalizados como un legado metodológico de incalculable valor para la salvaguardia de este patrimonio.


En este 2026, declarado ‘Año Delia - Un centenario de danza y reexistencia’, el Festival Nacional del Bullerengue, del 24 al 28 de junio, se une a los actos conmemorativos por el natalicio de Zapata Olivella y le dedica su versión 39, la cual ha sido bautizada como Versión Delia Zapata, como un acto de reconocimiento simbólico y conexión con la memoria de su legado.


Desde el Festival, esta conmemoración incluye no solo desfiles y danzas, sino también una franja académica con talleres, encuentros y experiencias que celebran la riqueza cultural del Bullerengue y a quienes mantienen viva esta tradición, como Zapata Olivella, de quien rememorarán su vida, obra y legado.


Durante el certamen se realizará en conversatorio ‘Delia Zapata Olivella: el Bullerengue como acto político y raíz de la cultura afrodescendiente’, que contará con la participación de los conversadores María Alejandra De Ávila López, William ‘Liam’ Puche Barraza y Enis Quejada, y será moderado por Maio Rivas Molina. Al cierre de este espacio académico los asistentes podrán disfrutar de la presentación de la obra Animeros, de la Corporación Cultural Atabaques de Cartagena de Indias.


El Desfile de carrozas y comparsas ‘Delia Zapata Olivella’ también hace parte de los honores in memoriam que esta recibirá rendirán en Puerto Escondido, cuyas calles se llenarán de color, alegría y folclor con el paisaje sonoro, visual y ancestral de las tradiciones.

 

Programación del Festival del Bullerengue


Grupo Artes y Saberes de Los Córdobas, ganadores del Festival 2025. Foto suministrada
Grupo Artes y Saberes de Los Córdobas, ganadores del Festival 2025. Foto suministrada

Un total de 19 agrupaciones subirán a tarima para desplegar talento, alegría y tradición, con la aspiración de obtener el premio reservado para las mejores. Son ellas: Esquina de Tambó, Afrocultural Escuela del Bullé, Agrupación Cultural Bullerengue Pa’ Vende, Escuela de Artes y Valores Cayambé, Corporación Afrocultural Herederos del Bullerengue, Asociación Sociocultural Afrotambó, Bulla Raíz, Travesía, Juventud Alegre, Cantares de Eloa, Grupo de Bullerengue Coro y Palma, Chenché Bullé, Fundación Palmeras de Urabá, Renacer Ancestral, Herencia Tambó, Corazón de Tambó, Las Auténticas Palmeras de Urabá, Sol Resonante y Fakelebó. Necoclí, Apartadó, Turbo, San Juan de Urabá, María La Baja, Barranquilla, Medellín y Puerto Escondido se encuentran entre las zonas del país con presencia folclórica en el certamen.


Este año, por primera vez, el grupo ganador del Festival Nacional del Bullerengue asegurará oficialmente su participación en La Noche del Río 2027, llevando el ritmo, la fuerza y la esencia de nuestras raíces ancestrales ante miles de espectadores. Así lo han anunciado los organizadores, que unieron fuerzas con La Noche del Río, uno de los eventos culturales más representativos del Carnaval de Barranquilla, para abrirle las puertas de uno de los escenarios más importantes del país a los artistas y portadores de tradición.


La agenda para estos cuatro días contiene un Amanecer bullerenguero que antes de que salga el sol saldrá del Parque Simón Bolívar, recorrerá las calles del pueblo para llegar a la plaza Julia León. De igual manera tendrá una amplia programación de espacios formativos, como ‘Ojos para el tambor: taller de narrativa audiovisual del bullerengue’, teórico/práctico en lenguajes audiovisuales aplicados a la narración del bullarengue; ‘La totuma habla’: taller de pintura tradicional con totumeras y totumeros del bullerengue; Palabras que suenan a tambor’, taller de escritura creativa con niñas y niños bullerengueros, en la biblioteca pública municipal.


Justo este recinto bibliotecario se llevó a cabo la presentación del libro ‘Puerto Escondido Tierra de Ensuelo’, obra con la cual, los escritores Rigoberto Ramírez Naranjo y César Moreo Torres hacen una invitación a recorrer las historias, tradiciones y vivencias que han hecho de Puerto Escondido una tierra de esperanza, resiliencia y tradición.


De la programación hacen parte, también, el Espacio vivo rueda bullerenguera ‘Oficios cantados: el sabor del bullerengue, del fogón a la rueda’, una fogata de tambores, Fogata de tambores, Baile a la calle.

 

Homenaje a una guardiana de la identidad cultural


En el centro, Nuria Sánchez, homenajeada del Festival. Foto suministrada.
En el centro, Nuria Sánchez, homenajeada del Festival. Foto suministrada.

Pero el Festival no solo conmemora a Delia Zapata Olivella. El certamen rinde homenaje a Nuria Sánchez Simancas, como un reconocimiento a la entrega que le ha dado a la cultura bullerenguera por varios años. Ha dicho la organización del Festival que “Nuris no solo es madre, abuela y bisabuela, sino una verdadera guardiana de nuestra identidad cultural. Heredera del canto y el baile del bullerengue, tradición que recibió de su abuela y fortaleció junto a grandes sabedoras como ‘Mama Ufa’, su tía, y los negritos del Caribe del cual también hizo parte. Su historia es memoria viva: rezandera, portadora de saberes ancestrales y protagonista de un legado que ha unido generaciones, manteniendo encendida la esencia de nuestro municipio”.

 

Una soberana de la tradición


En el marco del Festival, se realiza el Reinado Nacional del Bullerengue, que este año escogerá entre 12 aspirantes a la que se convertirá en la embajadora de la tradición bullerenguera con acciones que aporten para que legado del bullerengue perviva en las presentes y futuras generaciones. Sincelejo, Santander, Santa Cruz de Lorica, San Juan de Urabá, Planeta Tica, Montería, Magdalena Medio, Golfo de Morrosquillo, Córdoba, Cartagena, Carepa y la anfitriona de Puerto Escondido, son las poblaciones cuyas representantes compiten por la corona de soberana de la tradición.

 

Una estrategia para salvaguardar las tradiciones en Puerto Escondido


Nacido a finales de la década de 1980 en el municipio costero de Puerto Escondido, Córdoba, el Festival Nacional del Bullerengue surgió con el propósito fundamental de salvaguardar, preservar y visibilizar una tradición ancestral que corría el riesgo de ser silenciada u olvidada por el paso del tiempo y las lógicas de la modernidad. Este encuentro anual se ha consolidado como el epicentro cultural y el espacio de convergencia por excelencia para músicos, bailadoras, tamboreros y cantadoras de toda la región caribeña.


El significado profundo del Festival va mucho más allá de la competencia o el espectáculo folclórico; se erige como un ritual colectivo de memoria y resistencia en el que el territorio sana sus heridas históricas y políticas, a través de las tres modalidades rítmicas del género (el sentao, la chalupa y el fandanguito).


Al congregar a las viejas guardianas de la tradición junto a semilleros infantiles, el Festival garantiza el relevo generacional y reafirma que, en Puerto Escondido, el retumbar de los tambores es la voz viva de la identidad afrocaribeña. 

 

El Bullerengue, más allá de lo musical


Foto suministrada.
Foto suministrada.

Para las comunidades del Caribe colombiano, especialmente aquellas de herencia cimarrona y afrodescendiente asentadas en subregiones como el Urabá, el Canal del Dique y los palenques, el bullerengue es mucho más que un género musical o un género dancístico; es un territorio de memoria viva, resistencia cultural y sanación comunitaria.


Nacido en el contexto de la dolorosa herencia de la esclavitud, este ‘baile cantao’ ha funcionado históricamente como un mecanismo de resiliencia colectiva frente a la marginación y los conflictos territoriales. El latido del tambor alegre, el llamador y la tambora —acompañados por el lamento y el festejo de los pregones— configuran un espacio sagrado donde las comunidades narran sus realidades cotidianas, sus duelos, sus partos y su conexión íntima con los ríos y el mar.


Asimismo, el bullerengue representa un bastión fundamental de la identidad y el liderazgo de la mujer afrocaribeña. Tradicionalmente guiado por las voces de las "cantadoras" mayores, este arte actúa como una estructura de transmisión oral que resguarda la cosmovisión de sus ancestros y cohesiona el tejido social de los pueblos.


En cada rueda de bullerengue, el acto de responder al coro no es solo una dinámica estética, sino un símbolo de comunión colectiva e inclusión, donde el canto se transforma en una herramienta política y espiritual para afirmar su existencia, dignidad y libertad en la Colombia contemporánea. 

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